Dejar el verde atrás
Leaving Green Behind (2024) es un proyecto audiovisual desarrollado durante una residencia internacional en Marsella (Francia), en el marco de la plataforma Dos Mares. La obra parte de memorias, archivos personales y materiales recolectados en Madre de Dios, en la Amazonía peruana, para explorar las tensiones entre extractivismo, tecnología y construcción de memoria.
El proyecto utiliza datos reales sobre el impacto de la minería ilegal (deforestación, degradación territorial y pérdida de biodiversidad) como materia prima para la generación de imágenes y paisajes sonoros mediante herramientas de inteligencia artificial. A través de procesos de distorsión digital, la información científica se transforma en una experiencia sensorial que oscila entre lo documental y lo onírico.
La pieza propone una reflexión sobre el territorio como construcción emocional y política, y sobre la tecnología como lenguaje ambiguo: instrumento de control y devastación, pero también de reinterpretación y reimaginación. La obra no busca ilustrar datos, sino tensionarlos, desplazarlos hacia una dimensión afectiva.
Combinando sonido, imagen digital y archivo personal, Leaving Green Behind construye un espacio inmersivo donde la memoria individual dialoga con procesos estructurales de violencia ambiental. El proyecto plantea preguntas sobre cómo representar la devastación sin repetir sus lógicas extractivas, y cómo traducir cifras abstractas en experiencias sensibles que interpelen al espectador.
Leaving Green Behind
Leaving Green Behind (2024) is an audiovisual project developed during an international residency in Marseille (France) as part of the Dos Mares platform. The work draws from personal memories, archival material, and field research collected in Madre de Dios, in the Peruvian Amazon, to explore tensions between extractivism, technology, and memory construction.
The project uses real data on the impact of illegal mining — including deforestation, territorial degradation, and biodiversity loss — as raw material to generate distorted images and soundscapes through artificial intelligence tools. Scientific information is transformed into a sensory experience that moves between documentary and dreamlike registers.
Rather than illustrating data, the work reinterprets it, shifting quantitative information into an affective dimension. The piece reflects on territory as both an emotional and political construction, and on technology as an ambiguous language — a tool of control and destruction, but also of reimagination.
By combining sound, digital imagery, and personal archive, Leaving Green Behind creates an immersive environment where individual memory intersects with structural environmental violence. The project questions how devastation can be represented without reproducing extractive logics, and how abstract data can be translated into embodied experience.

