Lo que queda en el aire
Lo que queda en el aire (2025) es una instalación audiovisual inmersiva desarrollada en colaboración con comunidades amazónicas en Pucallpa, Perú. El proyecto articula saber ecológico tradicional, memoria oral y datos científicos sobre cambio climático para explorar el territorio como un archivo vivo, donde lo invisible (el sonido, la memoria) adquiere forma y presencia.
A través de sensores de movimiento, audio espacial y visuales generativos, la instalación responde a la presencia corporal del visitante. Cada desplazamiento activa fragmentos de voces, paisajes sonoros del bosque y composiciones construidas a partir de datos ambientales. El tiempo ecológico y el tiempo humano se entrelazan en una experiencia que privilegia la escucha como acto político y poético.
La obra propone el sonido como residuo y advertencia, como aquello que permanece incluso cuando el paisaje ha sido transformado. Frente a narrativas extractivistas que reducen el territorio a recurso, el proyecto plantea una relación basada en la atención y la reciprocidad.
Lo que queda en el aire reflexiona sobre cómo los sistemas tecnológicos pueden dialogar con conocimientos indígenas sin absorberlos ni traducirlos de manera reductiva. La instalación propone la creación artística como un espacio de mediación entre datos científicos, memoria comunitaria y experiencia sensorial.
What Remains in the Air
What Remains in the Air (2025) is an immersive audiovisual installation developed in collaboration with Amazonian communities in Pucallpa, Peru. The project brings together traditional ecological knowledge, oral memory, and scientific climate data to explore territory as a living archive — where the invisible elements of sound, atmosphere, and memory become perceptible.
Through motion sensors, spatial audio, and generative visuals, the installation responds to the visitor’s bodily presence. Movement activates fragments of voices, forest soundscapes, and compositions derived from environmental data. Ecological time and human time intertwine in an experience that foregrounds listening as both a political and poetic act.
The work understands sound as residue and warning — as something that persists even after landscapes have been altered. In contrast to extractivist narratives that reduce territory to resource, the project proposes a relationship grounded in attention and reciprocity.
What Remains in the Air reflects on how technological systems can engage with Indigenous knowledge without absorbing or flattening it. The installation frames artistic practice as a space of mediation between scientific data, community memory, and embodied perception.
